
Unas 250 000 personas recibieron electricidad en sus viviendas durante la última semana. Quedan 426 poblados con afectaciones totales o parciales
El suministro de electricidad a numerosas comunidades damnificadas por los huracanes Gustav y Ike, mediante el empleo transitorio de grupos electrógenos que funcionan como microsistemas, reporta hasta el momento gastos adicionales de combustible valorados en 46 millones de dólares, informa la Unión Eléctrica (UNE).
Nuevamente el Gobierno Revolucionario ha puesto como primera prioridad el alivio a las necesidades de la población, pese al elevado costo económico de la medida. Ello subraya la necesidad del ahorro y la racionalidad. En su reflexión de este viernes, Fidel explica que, en condiciones normales, el valor de la energía consumida por Cuba anualmente supera, a los precios vigentes del presente año, los 8 000 millones de dólares.
Los grupos electrógenos de emergencia —su nombre lo indica— no fueron concebidos para trabajar de manera continua durante largo tiempo, como lo hacen ahora para paliar los destrozos sufridos por las redes y agilizar el restablecimiento del servicio a las familias en barrios y comunidades aisladas.
Actualmente hay en funcionamiento, con grupos de diésel y fuel oil, 109 microsistemas en localidades de Pinar del Río (24), Isla de la Juventud (43), Las Tunas (30), Camagüey (7) y Holguín (5). Es decir, en lugares donde aún hoy no puede haber entrega de electricidad por los circuitos habituales, confirmó el ingeniero Ricardo González, dirigente de la UNE.
Los principales daños que causaron Gustav y Ike: destruidas 146 torres en redes de transmisión de 220 kilovatios y 84 en las líneas de 110 kilovatios; averiados 3 052 transformadores y 19 218 luminarias públicas. Además, tumbaron 422 kilómetros de cables en líneas de acometida (las que llegan hasta las viviendas y otros usuarios finales), e inutilizaron 11 300 postes y 332 000 metros contadores, informa el especialista.
Desde el punto de vista financiero, los perjuicios provocados por los dos meteoros al Sistema Electroenergético Nacional suman hasta la fecha 95 millones en divisa libremente convertible y 37 millones de pesos. Esto incluye, precisa González, las cuantiosas averías y los gastos adicionales de combustible para generar con los grupos electrógenos y las transportaciones de medios y operarios realizadas en función de resarcir los daños.
DE LA RECUPERACIÓN Y LAS ZONAS SIN CORRIENTE
Durante la última semana otras 250 000 personas fueron beneficiadas con el restablecimiento del servicio eléctrico a sus viviendas, gracias al extraordinario esfuerzo que despliegan las brigadas de reparación de la UNE con el apoyo de otros organismos. Pero todavía 80 000 viviendas y centros de trabajo —una población aproximada de 250 000 habitantes— continúan a oscuras.
Entre las situaciones más adversas está la falta parcial o total de electricidad en 426 poblados pertenecientes a Pinar del Río, Camagüey, Las Tunas, Holguín e Isla de la Juventud. No obstante, con excepción de Jesús Menéndez, en Las Tunas, los demás municipios perjudicados por los huracanes tienen ya más del 50% de sus consumidores con servicio.
La cantidad de asentamientos sin suministro incluye hasta pequeñas e intrincadas comunidades, pues como resultado de la obra de la Revolución el índice de electrificación en Cuba es del 98%.
Dentro de Pinar del Río, el municipio de Consolación del Sur, con el 66,4% del servicio en activo, es hoy el de menor avance en esa provincia dada la magnitud de los estragos ocurridos allí. El mismo análisis en Camagüey ubica a Santa Lucía (87%) como el de inferior progreso, y en Las Tunas a Jesús Menéndez (35%).
Estos índices no indican que en todos los casos la entrega de electricidad sea mediante soluciones definitivas; hay localidades que reciben corriente mediante grupos electrógenos de emergencia y en otras se han realizado arreglos transitorios que ofrecen seguridad. En ambos casos será preciso continuar trabajando intensamente en las redes una vez restablecido el servicio.
MÁS SOBRE LOS GRUPOS DE EMERGENCIA
Concebidos en tiempos normales solo para funcionar en horario pico si el sistema de generación nacional no puede cubrir la demanda, y para asegurar la continuidad de producciones y servicios vitales, los grupos electrógenos de emergencia (no son los sincronizados al SEN), tienen en la actual situación una connotación singular.
Durante el paso del Gustav y el Ike aseguraron el trabajo de 966 panaderías, 207 centros de elaboración de alimentos, 372 emisoras de radio, 193 hospitales, 496 policlínicos, 635 estaciones de bombeo de agua y 138 hogares de ancianos, entre otros centros fundamentales.
Desde hace varias semanas esos equipos están cumpliendo un papel clave: dar corriente a no pocos asentamientos poblacionales y a instalaciones vinculadas al resarcimiento de los daños. Suman 285 los grupos electrógenos empleados con esos fines, de los cuales 93 proporcionan electricidad a comunidades.
Ese aseguramiento, indicó el ingeniero González, significa que en muy breve tiempo se tuvieron que desmontar cientos de equipos de emergencia ubicados en entidades productivas y de servicios a fin de instalarlos de manera emergente en sitios sin conexiones con el SEN.
Esto fue posible gracias a la acción coordinada de brigadas de montaje de varios organismos, empresas transportistas y el apoyo de las autoridades locales. Los medios trasladados provisionalmente volverán a sus centros de origen cuando la situación quede normalizada.
IMPRESIONADOS REPRESENTANTES DE LA ONU POR LABOR DE LOS CUBANOS y están dispuestos a incrementar la colaboración para la recuperación de los daños causados por Gustav y Ike
Los funcionarios de las Naciones Unidas elogiaron la marcha de la recuperación del país, tras un recorrido por zonas severamente afectadas en Pinar del Río por los huracanes Gustav y Ike.
Ha sido muy impactante ver la fuerza con que golpearon esos fenómenos, pero también la reacción que han tenido el pueblo y las autoridades cubanas, expresó a Granma Nils Arne Kastberg, director regional de UNICEF para América Latina y el Caribe.
Hemos estado apoyando desde el primer día al equipo de Naciones Unidas que está aquí. Queremos asegurarnos de que haya una respuesta continua, que refuerce lo que el gobierno cubano está haciendo para reconstruir el país, señaló.
Después de visitar los municipios de Los Palacios y San Cristóbal, dos de los territorios que más daños sufrieron, los representantes del organismo internacional destacaron el nivel de conciencia y de organización alcanzado en la Isla, algo que, según dijeron, habrá que crear en otros lugares donde el azote de eventos similares ha dejado un número elevado de muertos.
Nos hemos sentido impresionados por la forma en que se preparan en Cuba para situaciones que no se pueden evitar, pero cuyos riesgos sí pueden reducirse, expresó Marcela Suazo, directora regional del Fondo de Población de la ONU.
Según informaron ambos funcionarios, hasta el momento la ayuda de las Naciones Unidas ha consistido fundamentalmente en materiales para la construcción de viviendas, alimentos e insumos para almacenar y clorar el agua, por un valor de 1,4 millones de dólares.
Ver Granma
0 comments:
Post a Comment